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jueves, 7 de febrero de 2013

HOMBRE LUNA

HOMBRE LUNA. Tomi Ungerer. Libros del Zorro Rojo.

En las noches claras y estrelladas, puedes ver un ovillo en un brillante lugar del espacio.          Es hombre luna.
Cada noche, desde su esfera flotante, Hombre luna veía a la gente bailar en la Tierra. “¡Si al menos pudiera unirme a su diversión solo una vez!”, pensaba con envidia. “La vida aquí arriba es tan aburrida…”.

Así comienzan las primeras páginas de esta entrañable historia del Hombre Luna, un personaje que emprende un viaje a nuestro planeta en busca de un poco de diversión, de belleza y libertad. Nada hace pensar a este cándido y blanco casi transparente hombre que será considerado un invasor, un criminal, convertido en reo por la incomprensión y rechazo de los hombres. Pero gracias a su proceso de “metamorfosis lunar” por el que como buen “lunático” pasa todos los meses, puede deslizarse a través de los barrotes de la celda al llegar a cuarto menguante y escapar del cautiverio.

                                    

El fugitivo en su huida conoce a otro ser marginal, un científico olvidado, el doctor Bunken van del Dunkel, que le ayudará a regresar a su hogar, compartiendo para ello el invento que durante años ha estado perfeccionando, una nave para llegar a la luna.


Tomi Ungerer vuelve a poner el dedo en la llaga, al hacer uso de la crítica social, ridiculizando el militarismo y dando cabida a personajes marginales e inocentes que convierte en héroes.Un álbum con un final feliz, en el que triunfa la ciencia y la bondad, como en todas sus historias dónde el bueno vence al malo y el indefenso encuentra la felicidad.


Este álbum, publicado originalmente en Suiza en 1966 (Diogenes Verlag), ganó el premio Book Week al año siguiente, cuando fue traducido al inglés en Harper & Brothers, y Maurice Sendak lo definió como “posiblemente uno de los mejores álbumes de los últimos años”.

Parece además que Hombre Luna ha cautivado a diversos productores de cine. La historia se convirtió en película en 2007 y en 2012 volvió a estrenarse en el festival de Cannes.



Su obra y su controvertida figuran nunca nos dejan indiferentes, sus historias son de las que te remueven por dentro y se convierten en inolvidables. Para conocer un poco más de la obra y vida de este autor os sugerimos un paseo por el bosque de anatarambana.

Sí, lo reconozco, somos adictos a Tomi, hemos leído y seguimos releyendo y disfrutando todo lo que encontramos de este provocador  que supo como muy pocos dar a los niños lo que les cautiva. El mismo decía: “Siempre quise hacer libros infantiles que no gustaran a los adultos. Sobre todo, les doy a los niños, al desarrollar su imaginación, los medios para provocar a los adultos”.

A partir de la lectura de "Hombre Luna" se nos ocurrió investigar sobre las fases de la luna y las causas de estos cambios que todos los meses descubrimos en el cielo y que aparecen dibujados en muchos calendarios. Enredando enredando, y puesto que ya hora de merendar diseñamos unas "galletas lunares".
"Galletas lunares Oreo"

"Galletas lunares María"
Os dejamos un vídeo muy clarificador de las fases de la luna:


Y aquí otra bella y poética explicación sobre cómo se producen las fases de la luna:





domingo, 23 de diciembre de 2012

EL EXPRESO POLAR

EL EXPRESO POLAR. Chris Van Allsburg. EKaré.


Uno de los libros que solemos releer cuando llegan estas fechas es "El Expreso Polar" de Chris Van Allsburg. Tapados en la cama y muy juntos nos dejamos envolver por la atmósfera que sugiere este entrañable viaje: el viaje de un niño que la noche de navidad, es recogido  en la puerta de su casa por el Expreso Polar, un tren fantástico que lo llevará (junto con otros muchos niños) al Polo Norte. Allí los espera Santa Claus para la ceremonia de entrega del primer regalo de Navidad.
Este álbum consiguió el premio Caldecott Medal en 1986, aunque desafortunadamente  la difusión de esta historia vino de la mano de la  película que en 2004 lanzó en campaña navideña la Warner Bross, film animado donde aparece Tom Hanks protagonizando al revisor de este tren tan especial.

La historia está narrada en primera persona por un niño, el protagonista, que ahora ya es adulto y recuerda esa mágica noche. Todas las ilustraciones se presentan a doble página, y tanto éstas como  el texto aparecen  enmarcados. Todo ello genera sensación de cuadro, de escena de teatro y lleva al lector a tomar cierta distancia. Las ilustraciones del libro están como difuminadas, turbias, hay una luminosidad opaca que consigue provocar una sensación de niebla, de sueño. Y es que a lo largo de toda la historia realidad y fantasía se entrelazan, los límites están difusos, ¿es un sueño del niño?, ¿es realidad?


Chris Van Allsburg parece hacer un homenaje, un canto a la fantasía, porque la imaginación también es realidad. No sé si es éste el mensaje que nos quiere transmitir el autor, pero para mí esto me ha llevado a pensar en la estrecha relación entre fantasía y razón; ambas no son dos fuerzas ciegas que se contraponen, sino que configuran dos dimensiones esenciales de la personalidad humana. Una y otra se necesitan, cabalgan juntas, porque es el material de la experiencia el que impregna la fantasía, el juego y los sueños.
Fantasía, imaginación y juego son la base de la creatividad y por ello deberían de ocupar un lugar prioritario en todos los proyectos educativos, ya que es la imaginación y no la rutina aquello que se encuentra en la base de los mejores descubrimientos: el experimento del científico, el discurso del filósofo, la fábula del poeta, el cuadro del pintor…
Los límites entre realidad y fantasía en los niños se desdibujan (como ocurre en esta historia), la creatividad y la imaginación impregnan la vida infantil, a pesar del relego al que se les condena en la escuela. Pero parece que conforme nos hacemos mayores, vamos perdiendo con la falta de uso esas capacidades, perdemos “la capacidad de escuchar con la oreja verde”. Es por ello que el Allsburg al final de la historia nos hace una llamada a seguir creyendo, seguir imaginando: "Aunque ya soy viejo, el cascabel aún suena para mí, como suena para todos aquellos que verdaderamente creen".



Así pués a seguir creyendo en la fantasía y en la magia de la Navidad.

Os dejamos con la música de Enya, acompañada de imágenes de la película "Expreso Polar".