viernes, 12 de diciembre de 2014

EL MOSQUITO ZUMBADOR


Hace mucho tiempo que no reseñaba en el bosque, pero comentarios de compañeras me pellizcaron y recordé algunos álbumes guardados en el bolsillo que habían quedado pendientes de publicar cuando se diese la casualidad. Pues bien, este álbum para MiTeresa que mostrando orgullosa un bonito dibujo de su hijo me hizo recordar al Mosquito Zumbador.
EL MOSQUITO ZUMBADOR. Verónica Uribe. Gloria Calderón. Ekaré.

“Hay luna llena, es noche clara, Andrés y Juliana se han ido a acostar.
Brilla la luna, susurran las palmas…
Se escucha el rumor de la brisa lejana.
Todo está quieto, todo tranquilo…
¡Qué sueño!
De repente, en la noche clara,
Se oye un zumbido que viene y va.
¿Qués es? ¿Qués será?
Zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz"

Esta es la historia del mosquito zumbador, que interrumpe el sueño de Juliana y Andrés. El mosquito vuela y zumba y les quiere picar, ellos corren a la selva intentando escapar y aquí irán encontrándose con diferentes animales, a los cuales pedirán ayuda uno a uno, el mono, la culebra coral, el caimán dientudo, pero los animales están adormilados…
Solo la lechuza amarilla les ayudará a regresar a casa y allí en la repisa de la ventana le espera al mosquito una sorpresa; el sapo trasnochado con uno abierto y otro cerrado…


El texto es un ejemplo claro de estructura de cuento tradicional oral, dónde a los protagonistas se les plantea un problema, parten de viaje en busca de solución y regresan de nuevo al hogar, y además todo ello acompañado de repeticiones y una simpática rima.
Una narración que gusta mucho a los más pequeños y que da mucho juego para crear otras rimas a partir de sus personajes.

Respecto a las ilustraciones, se presenta siempre a doble página, destaca un fondo negro que contribuye a situarnos en la noche y el texto está colocado alternativamente en las páginas, de manera que va guiando así la lectura y la mirada. Las ilustraciones presentan un trazo grueso negro y los colores fuertes, me recuerda a aquellos dibujos que hacíamos rascando con un palillo una base realizada con ceras blandas de colores bajo una capa de cera negra. Ésta podría ser una actividad plástica a realizar después de leer la historia. 
Y como muestra, la obra preciosa de Guille:

                           
               Autor: GUILLERMO. Cedidos los derechos de autoría por su madre (espero que cuando sea mayor no te reproche)



sábado, 11 de mayo de 2013

999 hermanas ranas se mudan de charca

999 hermanas ranas se mudan de charca. Ken Kimura y Yasunari  Murakami. Barbara Fiore  Editora.



La historia comienza un caluroso día, cuando 999 renacuajos salen de sus huevos, comienzan a crecer y se convierten en preciosas ranitas, pero la charca dónde viven se les queda pequeña, por lo que, acompañadas y dirigidas por papá y mamá rana emprenden un peligroso viaje en busca de un nuevo hogar. Una simpática y tierna aventura de una unida y valerosa familia.

Nos gusta el tratamiento minimalista, sencillo y expresivo de las ilustraciones, con muy poco, dejando mucho fondo en blanco, utilizando manchas, líneas, formas sencillas y dibujos planos consigue transmitir mucho. Es un buen ejemplo de álbum para niños alejando de convencionalismos y de prototipos llamativos, con colores vivos y artificios excesivos.


A lo largo de toda la lectura del álbum tienes la sensación de movimiento, de cambio de plano y de perspectiva. Yasunari Murakami consigue interactuar con el lector que es obligado a girar el libro para ver el vuelo del milano, obliga a imaginar cuando todas caen al charco, que esas son las patitas verdes indicando donde ha caído la ranita y que esas pequeñas pompas azules son el agua que hace ¡chof, chof, chof! 

            
Esta historia nos puede dar mucho juego para desarrollar todo un proyecto de trabajo o de investigación sobre las ranas y la metamorfosis del renacuajo, excusa para descubrir qué animales sufren estos mágicos cambios. Otro álbum convertido en todo un clásico imprescindible y que aborda el mismo tema es “La pequeña oruga glotona” de Eric Carle.
Para acompañar esta historia cuando es contado el álbum, hemos añadido una fila de ranitas a la parte trasera del libro, de manera que podemos acompañar la narración escenificando más los movimientos. Este es el resultado: 

Pero curioseando más allá de este álbum ilustrado y rescatando la figura de la rana y del sapo en la literatura infantil y en los cuentos de tradición oral donde está muy presente,  podemos comprobar que estos animales son humanizados en los cuentos de encantamiento, en los que el novio-rana es condenado,  habitualmente por un hada perversa a permanecer con ese aspecto animal hasta que una virgen consiga casarse con él. Pero el beso  convierte al sapo en príncipe… Uno de los cuentos más conocidos es “El Rey Rana” donde la tercera hija de rey debe de cumplir su promesa y compartir mesa, vaso y cama con la rana.

Parece que del pozo profundo y oscuro de la psique nace la rana, nace del agua, elemento primordial de donde nace la vida.  En los cuentos de hadas, sapos y ranas parecen estar relacionados con los órganos sexuales, con la fecundación y la fertilidad.
Eduardo Cirlot en su “Diccionario de símbolos” señala que figuran en muchos ritos para desencadenar la lluvia. Las pequeñas ranas que aparecían unos días antes de la crecida del Nilo fueron por ello consideradas como heraldos de fertilidad. Dioses ranas se pusieron sobre las momias y en homenaje sin duda a Heket, diosa egipcia  con cabeza de rana, símbolo de fertilidad, diosa de la concepción y el nacimiento, patrona de las parteras que solían llamarse servidoras de Heket.
Heket. Diosa egipcia con cabeza de rana. Símbolo de la fertilidad.

También en las esculturas precolombinas las encontramos, asociadas de nuevo a la venida de lluvias, al parto, a la muerte y a la regeneración y por ende a la naturaleza cíclica de la vida. En la cultura antigua china, la rana es considerada una fuerza femenina, ying, y en algunas leyendas aparece asociada además a la luna y a los eclipses. 

Pero dejando al lado la simbología  de las ranas, encontramos  también un buen número de historias que han hecho famosos a estos personajes,  historias ligadas más al mundo natural o que nos presentan sencillas aventuras  y dilemas que preocupan al niño, es el caso del Señor  Jeremías Peces de Beatriz Potter, y los adorables Sapo y Sepo de Arnold Lobel, cuyas lecturas os recomendamos también.
Sapo y Sepo. Arnold Lobel.







             


Y como las ranas nos gustan tanto, hemos decidido fabricarnos una, con una lengua muy larga en la que poder pegar moscas y una boca grande en la que poder guardar secretos y mensajes. Hemos decidido llamarla Heket, en homenaje a la diosa egipcia:


                                 

Añado otra interesante historia de ranas:
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=NrmDEtj9xe4

viernes, 26 de abril de 2013

OSCAR Y LA GATA DE MEDIANOCHE

Oscar y la Gata de Medianoche. Jenny Wagner y Ron  Brooks. Lóguez.


Hoy volvemos a hablar de otro clásico editado en 1977, un delicado álbum, que recibió el premio al libro infantil del año en Australia.
Así son las primeras palabras, claras, sencillas pero contundentes, abordando directamente el hecho de la muerte como algo natural: “El Mario de Rosa hacía tiempo que había muerto. Ahora vivía con su perro que se llamaba Oscar”.
Pero en esta relación perfecta entre la viuda Rosa y su perro Oscar, dominada por una existencia  monótona y tranquila, donde ambos trabajan juntos en el jardín y dormitan frente al fuego, aparece un tercero en discordia; una negra gata callejera de pelo lacio y brillante, que todas las noches se pasea por el jardín de la casa.
Rosa quiere dejar entrar a la gata, le pone leche todas las noches, pero Oscar se siente amenazado, quiere que las cosas continúen como están, no está dispuesto a compartir su amistad.




El texto compuesto por frases cortas, y palabras perfectamente escogidas y ubicadas, junto con las ilustraciones cuidadosamente sombreadas, trazadas a plumilla y con colores suaves, contribuyen a reflejar la tranquilidad, el confort de la monotonía y del encanto de las pequeñas y cotidianas cosas del día a día de Rosa y Oscar. Un hogar un tanto pasado de moda, donde se aprecian los recuerdos de toda de una vida.

Respecto a los personajes, nos conmueve la apariencia de Rosa, una típica y adorable abuelita, con su moño gris recogido, su suerter de lana y sus pantuflas afelpadas adornadas por un pompón rosa. Estás zapatillas de ir por casa reconfortan a Oscar, cuando siente la soledad y el miedo ante la enfermedad de Rosa. En cuanto a Oscar, un perro pastor grande, de pelo claro y lanudo, tiene su contrapunto en la gata de Medianoche, misteriosa, oscura y silenciosa como la noche. Pero el verdadero protagonista de la historia es Oscar, ésto se nos hace saber ya desde la portada del álbum, donde vemos su nombre rotulado en grande.



En apariencia parece una historia simple, pero como todos los buenos álbumes contiene mensajes en capas que podemos ir desgajando en una lectura pausada. De manera sutil y sencilla se aborda el tema de los celos, las pérdidas, la enfermedad, el paso del tiempo, la amistad, la compañía… En este sentido, el libro me recuerda a “Donde viven los monstruos”, tanto por el estilo, técnica y color de las ilustraciones, como por la aparente simplicidad del texto, el uso de pocas palabras para esconder cuestiones filosóficas y conectar con la mente infantil.




Ron Brooks, autor de este álbum está nominado al premio Andersen que se fallará el 24 de marzo de 2014 en la feria del Libro de Bolonia. 
Jenny Wagner y Ron Brooks, autora e ilustrador de este libro, escribieron también “El Bunyip” otro premiado y especial álbum, reeditado recientemente por Ekaré que merece la pena saborear.