jueves, 8 de noviembre de 2012

EL PEQUEÑO REY DE LAS FLORES

El pequeño rey de la flores. Kvèta Pacovska. KÓKINOS.

Como reza la canción de Silvio Rodríguez:”Al rey de las flores lo conocí por la tarde hace algún tiempo. Me llamó la atención su tono de arco iris en la piel y su corona de papel”. 

“El pequeño rey de las flores” fue uno de nuestros favoritos durante un tiempo y de vez en cuando nos volvemos a dejar seducir por sus colores. Es una historia ideal para dar la bienvenida a la primavera, para hablar de la soledad y de la importancia de sentirse acompañado, para experimentar con el color… Tras su lectura brotan las ganas de recortar, pegar, pintar…
La historia en sí es sencilla y el argumento muy habitual (la búsqueda del amor), pero el resultado no deja de ser encantador. 
Un pequeño rey se encuentra solo a pesar de su precioso jardín plagado de tulipanes que él mismo planta y cuida esmeradamente. Tulipanes de todos los colores que no puede compartir con nadie. Así el pequeño rey partirá de viaje, buscando de día y de noche, bajo el sol y bajo la lluvia en busca de una princesa.


Las cubiertas del álbum son rojas y poseen una ventana troquelada por la que se ve en la portada al rey, chiquitín y expectante encuadrado en un marco de colores y, bajo él, un pájaro extraño que se convertirá caballo-pájaro a lomos del cual partirá en busca de la princesa. En la contraportada, el cuadrado enmarca a una reina expectante y un rey feliz, a modo del clásico final de los cuentos de tradición oral "y fueron felices y comieron perdices".


Todos los álbumes de Kevta Pakovska son espacios de experimentación, son libros-objeto, producen un gran impacto visual, hay una explosión de color y de formas geométricas, dando como resultado un estilo propio muy próximo a los dibujos de los niños. Además de estos rasgos característicos de su obra, en el “Pequeño rey de la flores” apreciamos ese uso del color rojo  predominante y empleo de collage (rojo vida, rojo sangre, rojo corazón).


Kvèta Pacovská  pintora, escultora e ilustradora, una de las más reconocidas artistas checas, recibió en 1992 la Medalla Hans Christian Andersen de Ilustración. Así define ella sus libros:

“Mis libros pueden ser percibidos con los cinco sentidos. Por ejemplo, algunos se leen a través del tacto. Uno puede sentir si la superficie de las páginas es lisa o rugosa y ello influye en sus pensamientos. También se puede entrar en un libro, si a uno le apetece. Y los que no deseen esforzarse mucho, sólo pueden ver las imágenes” Kvèta Pacovská .





Este es nuestro pequeño homenaje a Kvèta Pacovska.



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