viernes, 15 de marzo de 2013

3 Brujas

Tres Brujas. Grégoire Solotareff. Ed. Corimbo.


"Érase una vez tres hermanas que no reían nunca. Una se llamaba Escoliosis o Escoli, porque estaba algo torcida...
...otra se llamaba Esquelética o esqueli, porque andaba muy tiesa y era tan pequeña y fea como el cadáver disecado de una rata embalsamada por los egipcios cuarenta siglos atrás...
... y la tercera era Escoria o Esco, porque encontraba que este nombre horrible pegaba con lo que a ella le gustaba.
Como se aburrían mucho, decidieron fundar una asociación, a la que llamaron "las 3 E". E de Escoli, E de Esqueli y E de Escori, está claro. Y también E de embrujar, pero sobre todo, E de estricnina, enterrador, espectro, escalofriante, embrionario, escarabajo..."

Así empieza esta historia de tres brujas, tres brujas solitarias que nunca ríen y de cuyos nombres horribles están tan satisfechas como para fundar la asociación de "las 3 E". Pero la vida tranquila que llevan en la casa de lo alto de la colina cambiará cuando secuestran a dos niños, Lolo y Didi, para someterlos a un curioso interrogatorio, interrogatorio en el que acaban cambiándose las tornas y que provocará poco a poco que Escoli, Escori y Esqueli se replanteen algunas cosas, cambien sus hábitos alimentarios, sus oscuras indumentarias por coloridos y alegres vestidos, y sobre todo se contagien de la risa y las ganas de reír de los dos niños.
Es recurrente en los libros de Solotareff encontrar temas como la amistad, la soledad, la comprensión del otro, aspectos que aparecen en este álbum: el valor de la amistad, el respeto y la aproximación al extraño superando prejuicios o etiquetas de exclusión social, utilizando como arma la palabra, la conversación y la risa compartida.
Otros libros de este autor que también nos gustan y en los que vemos repetidos estos tópicos son: "La máscara" y "Tu gran jo petit".


Solotareff intenta enganchar al lector con la fuerza y claridad de sus composiciones, en las que combina colores puros, no pinta detalles, emplea un trazo negro muy grueso para enmarcar las figuras. Los colores puros, las figuras planas y los contrastes de colores complementarios y atrevidos acentúan a veces lo absurdo o grotesco de la situación o de actitudes entre personajes.
En este libro hay una clara supremacía del texto, las ilustraciones son expresivas, sencillas y acompañan al texto, presentándose siempre enmarcadas en contorno negro y en la hoja derecha, aunque producen siempre un curioso impacto visual. 





De origen ruso, Grégoire Solotareff, nace en Alejandría. Pasa su infancia en Líbano y en Francia. Estudia medicina, pero decide dedicarse por completo al dibujo y a la escritura, especialmente a libros infantiles. Crea sus primeras historias en 1985 porque su hijo le reclama imágenes para los cuentos que le explica. 


Estas son las tres brujas cuyo nombre empieza por E, pero nuestra propuesta es elegir otra letra de abecedario y jugar inventar otros perfiles a partir de una inicial diferente. Nosotros elegimos la letra A, y las brujas se llamaban Angustias, Avaricia y Antipática. Y claro, la descripción de cada una de ellas, os la podéis imaginar: Angustias siempre se quejaba por todo, se pasaba el día protestando y tapándose el cuerpo con miles de capas de ropa, como las cebollas, para evitar infecciones, virus y constipados. Vivía atemorizada pensando que en cualquier momento pudiera ocurrir una calamidad o contraer una incurable enfermedad. Tan retorcidos y oscuros pensamientos la llevaban a ingerir diariamente y de manera compulsiva cantidades ingentes de medicación y pócimas asquerosas que ella misma preparaba. Los ingredientes principales para estas medicinales recetas eran: alacranes, arañas, alas de murciélago, amapolas en estado de putrefacción, arena, agua pantanosa, amígdalas de ratón, angulas...


                                               

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